Technorati Tags: masoquismo, deporte, maratón
Este domingo fue la Media Maratón Villa de Madrid, a la cual, imprudentemente, me apunté a instancias de mis primos. Era la primera vez que corría una carrera oficial y, desde luego, la primera vez que corría tanta distancia. Estos meses estuve preparándola saliendo a correr después del trabajo y los fines de semana, pero desde luego no todos los días, ni durante tiempos muy largos. La mayor distancia que recorrí fueron 8 km, bastante lejos de los 21 de la media maratón.
Fuimos durante algo más de la mitad de la carrera a 6 kilómetros por minutos minutos por kilómetro, aunque después de la subida de Concha Espina y las subidas y bajadas de Príncipe de Vergara, las piernas empezaban a protestar. Después de pasar Plaza de Castilla hacia Mateo Inurria para bajar hacia el Bernabéu, vimos a los que iban primeros volviendo hacia la meta. Llevábamos 40 minutos y a los otros sólo les quedaban unos 6 km, mientras que a nosotros más de la mitad.
Tras la segunda pasada por Plaza de Castilla hacia Bravo Murillo, noté que tenía un pliegue en un calcetín, que estaba dando bastante por saco. Me habría parado a quitármelo, pero probablemente no habría vuelto a correr, así que me aguanté todo el trayecto. Por cierto, fue una buena idea no llevarme las llaves de casa y dejarlas en meta, porque habría sido muy tentador subirme ya casi en la meta y tirarme en la cama.
La parte que podría haber sido bastante cómica para el público fue a unos 300-400 metros de la meta, cuando pillé un cacho de carretera con un pequeño agujero y casi me voy al suelo de morros.
Al final llegué con un amigo de mi primo (que tenía el chip de otro primo que al final no pudo ir) y sacamos un tiempo de 2 horas 10 minutos. Sí, es una mierda de tiempo, pero teniendo en cuenta que tampoco tenía muchas esperanzas de acabar, a mí me vale
Por cierto, el público que se aposta a lo largo del recorrido, cojonudo, animando todos y aplaudiendo ![]()
