Carlos Garcia Argos
Agosto 24th, 2006

Málaga, tierra querida

Una semana llevamos ya en Málaga. El viaje fue bastante atípico para ser verano: ni mucho tráfico ni mucho calor. De hecho, nos cayó una tromba de agua saliendo de Madrid y a la altura de Toledo. Lo cierto es que no parece verano ni siquiera aquí. Creo que la temperatura no ha llegado a 30ºC desde que hemos venido, lo cual es de agradecer.

Condiciones muy buenas para estudiar, al menos en principio. Lo que no es tan agradable es oír martillazos durante todo el día por encima de la cabeza. Resulta que han vendido el piso de arriba y los nuevos dueños han decidido echarlo todo abajo, vamos, reforma completa. Si lo sé, vengo en otra fecha, pero es lo que hay. Por si fuera poco, van a vivir una familia con 5 niños. Compadezco a mis padres, hace unos años vinieron abajo con 2 niños y otro en camino y antes había días que no se podía ni ver la tele de los gritos de los niños.

Es curioso bajar a la piscina y ver que no conoces a nadie, las cosas cambian en un año que es una barbaridad.

Cambiando de tema, en este viaje me traje a Bart, porque son más de 2 semanas y porque le toca vacuna contra la rabia, de manera que ha tenido el placer de conocer a Mozart, el siamés que regalé a mi madre por el día de la madre. Al principio todo eran bufidos y rabo y lomo erizados, Bart como siempre a distancia pero curioso y con ganas de conocerlo. Pero finalmente se llevan bien, e incluso corretean juntos de una punta a otra de la casa.

Bart y Mozart se vigilan encima de la cama

Tengo algunas fotos de los dos juntitos en este album. Algunas no se ven demasiado bien, ya que están sacadas con un móvil (un V3i).

Agosto 17th, 2006

Mundanzas a treinta y cinco grados

Sorpresa sorpresa, nos hemos tenido que mudar de piso. Resulta que algún vecino protestó por el perro y por el gato. Le fue a la casera con el rollo (mentira) de que el gato se colaba en otros pisos. Lo cierto es que el gato no pasaba casi nunca al patio interior, y las pocas veces que se escapaba nos dábamos cuenta sobre la marcha y corríamos a por él.

Y en cuanto al perro, me vino la casera con la historia de que ellos no permiten animales en los pisos y que aunque el gato sí porque lo habíamos hablado, el perro tenía que irse, a pesar de que en el contrato no se dice nada. Total, que el perro se va del piso, y nosotros con él y el dinero de las mensualidades, que no es poco precisamente.

Hemos encontrado uno muy cerca del anterior, de manera que no perdemos lo bien comunicada que es la zona, además de ganar en tranquilidad, porque es una calle muy silenciosa, no como aquella avenida llena de socavones y obras, que no había forma de dormir con las ventanas abiertas.

También tenemos aire acondicionado, lo que se agradece en esos calurosos días de verano que parece que ya hayan pasado todos, pero bueno. Pero una de las mejores cosas es la terracita, genial para que el perro desfogue de vez en cuando.

Y por si fuera poco, los vecinos son infinitamente más amables que los anteriores. A los otros apenas los conocí porque hablaban conmigo a través del portero. Bueno, cambiemos “hablaban” por “se quejaban de mí”, porque sólo me llegaban quejas, la mayoría falsas, como que si sacamos al perro al patio, que si el perro se mea en la escalera y va suelto, etc.

En el bloque nuevo, la vecina de al lado se fue de vacaciones y nos dejó la llave de su casa para que le regáramos las plantas y cuidáramos a la gata. Una diferencia considerable.

La mudanza la hicimos a finales de julio, con un calor importante, así que acabamos agotados. Ya está la cosa más o menos terminada, faltan por arreglar algunos desperfectos que había y otros que han aparecido, pero la casa tiene una pinta espléndida.

Y hoy marchamos a Málaga, a cerrar la feria y yo a estudiar para septiembre.

Agosto 16th, 2006

API de Google Maps

Hace unos días me registré para usar la API de , después de ver algunas webs que hacían uso de ella para dar diversos servicios. El caso es que estuve pensando y dí con una utilidad bastante curiosa para la web de , justamente en el apartado de , incluir un mapa de la zona alrededor del gimnasio, para ubicarlo en la ciudad.

Ciertamente es algo muy útil, aunque por la forma de almacenar las direcciones de los gimnasios y la “inteligencia” de la API de Google Maps, he tenido que hacer algunas “guarrerías” para que funcione con algunos de los gimnasios que no encuentra ni a la de tres. Por ejemplo, si alguna dirección contiene un número de piso (2º, 5º, etc.) o más de un número (el de la calle y el piso, o varios de una misma calle), no encuentra nada. Así que he tenido que buscar algunas chapuzas para tratar las cadenas de dirección y que encuentre la mayor parte de los gimnasios. A la API tampoco le gusta que las calles se denominen “C/”.

Otra opción que seguramente implemente próximamente sea dividir la dirección en varios campos. Lo malo es cambiar los más de 500 registros de la base de datos a mano (o a máquina, como sea, es complicado).

Si tuviera tiempo, otro gallo me cantaría.

Agosto 16th, 2006

El anuncio real de los potitos Nutribén

¿Quién no ha oído al bebé del anuncio de los potitos Nutribén decir “hijo de puta”? Claro, prestamos atención a los subtítulos y es fácil que se nos escape. A continuación un vídeo de Youtube con el doblaje alternativo:

Enlace al vídeo: Potitos Nutriben RELOADED

Agosto 14th, 2006

La imagen inmortal

Editando un documento con Microsoft Word (versión 2003) para el trabajo, decido que no quiero una de las figuras que están en él. Por ello, borro el “caption” y la imagen. Sigo trabajando con el documento.

Días después, observo que en el documento hay una imagen que se ha quedado sin “caption”, la borro porque me doy cuenta que es una imagen que no quiero en el documento. Sigo trabajando con el documento.

Hoy he imprimido el documento para leerlo con calma. La imagen que borré hace días está ahí. Abro el documento y borro la imagen. Guardo el documento, cierro y vuelvo a abrir. La imagen sigue ahí.

El miércoles me traigo la espada a ver si así consigo eliminarla.

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